CONSEJOS PARA VIVIR CON BAJA VISIÓN

¿Qué es la baja visión?

La baja visión es una condición que no se puede corregir con gafas, lentes de contacto, medicinas o cirugía. Cuando se tiene baja visión es más difícil hacer las actividades diarias. Se hace difícil leer, ir de compras, cocinar, escribir o ver televisión.

Cada año millones de personas en el mundo pierden parte de su visión. La baja visión puede suceder a cualquier edad. Sin embargo, es más común en las personas mayores de 65 años.

Las causas más comunes de la baja visión son ciertos problemas de salud y enfermedades de los ojos. Entre estas causas se incluye:

No es posible corregir la visión que se ha perdido. Una vez que se pierde parte de la visión, no se puede recuperar. Pero se puede llevar una vida activa con la baja visión. Existen tratamientos y rehabilitación visual para la baja visión. Si notas cualquier cambio en la visión, hay que acudir al oculista de inmediato.

¿Cómo sé si tengo baja visión?

Hay algunos síntomas que puedes notar si tienes baja visión:

Aunque uses gafas o lentes de contacto te cuesta:

❏  Reconocer las caras de amigos y familiares.

❏  Cocinar.

❏  Coser.

❏  Hacer reparaciones en tu casa.

❏  Escoger los colores de la ropa.

❏  Leer un libro.

❏  Ver las señales de tránsito.

❏  Identificar los nombres de las tiendas.

Aunque uses gafas o lentes de contacto, las luces:

❏  No te ayudan a ver claramente.

❏  Parecen más tenues de lo normal.

Si tienes alguno de estos síntomas puede ser que tengas pérdida de la visión o alguna enfermedad del ojo. Es importante que vayas de inmediato a tu oculista para detectar cualquier problema a tiempo. Esto podría ayudar a salvar la visión que te queda.

¿Cuándo debo hacerme un examen de  los ojos?

Acude regularmente a tu oculista. Pide que te hagan un examen completo de los ojos con dilatación de las pupilas. Si notas cambios en tus ojos o en tu visión, ¡ve al oculista de inmediato!

¿Qué puedo hacer si tengo baja visión?

Para sobrellevar la pérdida de la visión hay cuatro cosas que debe hacer:

Primero, cuenta con un excelente equipo de apoyo

Este equipo debe incluir a tu oculista y a un profesional especializado en baja visión. Tú también debes formar parte de este equipo. Tú sabes mejor que nadie cómo está tu visión. Por lo tanto, debes colaborar en el cuidado de tu visión. También hay otros profesionales que te pueden dar apoyo. Éstos son:

  • Los terapeutas ocupacionales.
  • Los especialistas en orientación y movilidad.
  • Los terapeutas certificados en baja visión.
  • Los consejeros de rehabilitación o programas vocacionales de rehabilitación.

Estos profesionales pueden ayudarte a aprovechar al máximo la visión que te queda. También te enseñarán a valerte por ti mismo aun con baja visión. Aprenderás a ser más independiente.

Segundo, habla con un oculista acerca de tu visión

Comparte cualquier problema que tengas con tu visión. Menciona a tu oculista si se te hace difícil:

❏  Reconocer las caras conocidas.

❏  Cocinar.

❏  Escoger los colores de la ropa.

❏  Leer las señales de tránsito.

❏  Leer los nombres de las tiendas.

Pide ayuda, aunque no estés acostumbrado a hacerlo. Obtén información sobre los servicios de apoyo y dónde puedes llamar. Pregunta cuáles son los mejores servicios para tu caso. Busca los aparatos que te ayudarán a valerte por ti mismo.

Tercero, busca otros servicios de apoyo y de rehabilitación visual

Los servicios de rehabilitación visual te pueden ayudar, aunque tu oculista te diga que “no se puede mejorar tu visión”. Puedes hacerle estas preguntas:

❏  ¿Dónde puedo obtener aparatos de adaptación?

❏ ¿Cuáles aparatos de aumento me pueden ayudar?

❏  ¿Cómo puedo aprender a usar estos aparatos?

❏  ¿Cómo puedo hacer las actividades diarias con seguridad?

❏  ¿Cómo puedo ser más independiente?

❏  ¿Cómo puedo modificar mi casa para moverme mejor?

❏  ¿Dónde puedo recibir apoyo para manejar la pérdida de la visión?

Por último, sé persistente

Toma el control de tu salud. Tú eres tu mejor aliado en el cuidado de tus ojos. Busca los servicios que necesitas. Conoce tus opciones. Aprende todo lo que puedas sobre la baja visión y la rehabilitación visual.

Recuerda que hay muchos recursos disponibles para ayudar a las personas con baja visión. Existen programas, aparatos y tecnología que puedes solicitar para ayudarte a llevar una vida normal.

¿Qué debo preguntarle al equipo de profesionales a cargo del cuidado de mis ojos si tengo baja visión?

La buena comunicación es importante para poder trabajar en equipo con tu oculista. Haz las preguntas que sean necesarias. Solo así aprenderás más sobre la pérdida de la visión. Podrías hacer las preguntas siguientes:

Preguntas para hacer a tu oculistaPreguntas para hacer a los especialistas en baja visión

❏  ¿Qué cambios en la visión se van a presentar?

❏ ¿Va a empeorar mi visión? ¿Cuánta visión perderé?

❏  ¿Mejorará mi visión con el uso de anteojos?

❏  ¿Qué medicinas o cirugía hay disponibles para tratar mi condición?

❏  ¿Qué puedo hacer para proteger o prolongar la visión que me queda?

❏  ¿Me ayudará comer o dejar de comer algunos alimentos?

❏  ¿Me ayudará hacer ejercicio?

❏  ¿Me ayudará hacer otros cambios en mi estilo de vida?

❏  Si mi visión no se puede corregir, ¿podría referirme a un especialista en baja visión?

❏  ¿Dónde puedo encontrar servicios de rehabilitación visual?

❏¿Cómo puedo continuar con mis actividades o rutinas diarias?

❏ ¿Qué puede ayudarme a hacer mi trabajo?

❏ ¿Hay algún aparato especial que me pueda ayudar con mis actividades diarias?

❏ ¿Qué más puede ayudarme a leer, cocinar y hacer reparaciones en mi casa?

❏ ¿Qué ayuda, programas o servicios existen para poder vivir mejor?

❏ ¿Qué ayuda, programas o servicios existen para moverme con más seguridad y tener menos riesgos de accidentes?

❏ ¿Dónde puedo encontrar apoyo individual o en grupo?

Conoce a Erin, César, Graciela y Lawrence: personas que  viven con baja visión

Conoce la historia de ErinConoce la historia de CésarConoce la historia de GracielaConoce la historia de Lawrence

imagen de ErinTeri pensaba que su hija, Erin, solo necesitaba anteojos. Pero una visita al oculista le dio una idea mucho más clara de lo que le estaba pasando. Cuando Erin tenía 3 años, comenzó a tener problemas para ver de lejos. Un examen de los ojos también mostró que ella tenía dificultad para ver de cerca.

Al hacerle más exámenes descubrieron que tenía atrofia del nervio óptico. Esta es una enfermedad de los ojos en la que el nervio óptico está dañado y no puede enviar la información visual correcta al cerebro.

Poco después del diagnóstico, Teri y Erin se reunieron con un equipo de rehabilitación visual para recibir ayuda. El equipo de optómetras, oftalmólogos y otros especialistas probó diferentes aparatos de rehabilitación. Pero lo que más ayudó a Erin fue un magnificador de video portátil. Ahora Erin puede leer mejor en la escuela, en casa, en restaurantes y tiendas. Teri describe el magnificador de video como una “herramienta muy útil” que ha abierto un nuevo mundo para su hija.

imagen de CésarCésar nació con retinitis pigmentosa. Los médicos decían que a los 6 años iba a estar completamente ciego. Sin embargo, a sus 30 años todavía puede ver un poco. De niño, se burlaron de él por tener pérdida de la visión. César se sentía mal porque no reconocía a las personas cuando le pasaban por el lado. Pero su madre siempre lo motivó para que hiciera las cosas por sí solo. Con el apoyo de su familia, César aprendió a ser independiente y a tener confianza en sí mismo.

César pudo superar los retos que se presentan con la pérdida de la visión. Recibió capacitación en orientación y movilidad y aprendió a usar aparatos y tecnología para hacer las actividades diarias. “Aprender a manejar la computadora fue un cambio beneficioso para mí. Aprendí cómo ajustar el monitor para poder verlo”, dijo César. Él también recibió capacitación que lo ayudó a entrar en el mercado laboral.

Ahora César disfruta hacer deportes. Puede montar bicicleta con ayuda, hacer paracaidismo, buceo y escalar rocas. César dice: “Puedes hacer lo que tú quieras. Lo que tienes es que buscar la manera correcta de hacerlo”.

imagen de GracielaGraciela tenía casi 35 años cuando empezó a notar que se le hacía difícil ver en la oscuridad y se tropezaba cuando caminaba. Pensó que solo necesitaba una nueva receta para sus anteojos, por lo que fue al oculista. Se sorprendió al saber que tenía un desorden genético que no es muy común y que estaba perdiendo células de su retina. La retina es el tejido sensible a la luz en la parte de atrás del ojo. El oculista le dijo que su condición podía progresar a medida que pasaran los años.

Graciela buscó información sobre su condición para entender cómo iba a cambiar su visión. También aprendió sobre los servicios de rehabilitación visual. Un especialista en orientación y movilidad le enseñó a moverse de modo seguro, a usar aparatos de ayuda y a marcar los electrodomésticos en su hogar. Estos cambios le permitieron continuar llevando una vida activa. 

Graciela tiene más de 40 años de casada. Ella disfruta de las reuniones familiares y salir a bailar. “Bailar con mi esposo me encanta, porque estamos súper acoplados. Nuestra manera de bailar es la misma, no ha cambiado. Ahora me agarro más”, dice Graciela. Graciela le aconseja a las personas que viven con baja visión que sigan adelante y continúen haciendo las cosas que les gusta. “Sí, se pueden hacer”, dice.

imagen de LawrenceDespués de 10 años en la Marina, Lawrence comenzó notar que estaba perdiendo la vista. Llegó a pensar que no podría continuar con su pasatiempo favorito, la pintura. Cuando a Lawrence le diagnosticaron glaucoma, ya había perdido casi toda su visión. Para aprender a hacer uso de la visión que le quedaba, se inscribió en un programa de rehabilitación visual donde le enseñaron nuevas formas de hacer las actividades diarias.

Con la ayuda de un especialista en orientación y movilidad, Lawrence aprendió a moverse con seguridad dentro de su hogar y a salir a la calle por sí solo. Además, con la ayuda de un lente telescópico —un dispositivo de adaptación que se conecta a los anteojos— Lawrence puede leer y ver la pantalla del televisor con más claridad.

Ahora este veterano de la Marina puede continuar haciendo lo que más le gusta, pintar. Una lupa que se ajusta en la cabeza le ayuda a hacer las pinceladas más pequeñas en sus obras. En lugar de limitar sus actividades, Lawrence toma su pérdida de visión como un reto. “Se puede llevar una vida independiente aun con pérdida de visión. ¡Es posible!”

Glosario  o palabras que  debo  saber

Aparatos de adaptación y dispositivos auxiliaresAtrofia dominante del nervio ópticoBaja visiónCatarataDegeneración macular relacionada con la edadDiabetesEspecialista en baja visiónEspecialista en orientación y movilidadGlaucomaOculistaOftalmólogoOptómetraProfesional del cuidado de los ojosTerapeuta certificado en baja visiónTerapeuta en la rehabilitación visualTerapeuta ocupacional

Estos aparatos, que se obtienen con o sin receta médica, ayudan a mejorar la visión que queda. Algunos aparatos de asistencia para la baja visión son: lupas, lentes telescópicos, aparatos con audio y programas de ordenador.

Esta es una condición hereditaria que puede dañar el nervio óptico y causar pérdida de la visión.

Esta es una condición que no se puede corregir con anteojos, lentes de contacto, medicinas o cirugía. Cuando se tiene baja visión es más difícil hacer las actividades diarias.

Ocurre cuando se nubla el cristalino (“lente”) del ojo. La persona ve borroso u opaco o como si viera a través de una neblina. El lente opaco se puede cambiar por un lente plástico. Eso se hace durante una cirugía del ojo. Esta cirugía, por lo general, no tiene ningún riesgo y es exitosa.

Esta es una enfermedad del ojo que afecta la visión central. Es la causa principal de pérdida de la visión en los adultos mayores en Occidente. Hace que sea difícil leer, reconocer las caras de las personas y realizar las actividades diarias.

Esta es una enfermedad crónica en la que hay altos niveles de glucosa (azúcar) en la sangre. La diabetes puede causar la enfermedad diabética del ojo y pérdida de la visión.

Este es un oculista que puede hacer la evaluación de la baja visión. Receta aparatos de aumento como las lupas.

Este es un profesional en rehabilitación visual. Enseña cómo moverse de modo seguro y sin ayuda en el hogar y cuando viaja.

Es un grupo de enfermedades que pueden dañar el nervio óptico. Afecta la visión lateral o de los lados. El glaucoma puede causar pérdida de la visión.

Puede ser un oftalmólogo o un optómetra.

Este es un médico especialista en la salud de los ojos. Detecta y trata todas las enfermedades y condiciones del ojo. Receta gafas y lentes de contacto.

Este es un profesional del cuidado de los ojos. Receta anteojos y lentes de contacto. También diagnostica y trata algunas condiciones y enfermedades del ojo.

Puede ser un optómetra, oftalmólogo u oculista.

ste es un profesional que enseña cómo usar aparatos o equipo para vivir con baja visión. Educa sobre las técnicas para vivir mejor con esta condición y enseña cómo aprovechar al máximo la visión que queda.

Este es un especialista que educa a los adultos con ceguera o baja visión. Enseña técnicas de adaptación para hacer las actividades diarias y llevar una vida independiente.

Este es un especialista en rehabilitación. Enseña a las personas con problemas de la visión cómo hacer mejor las actividades diarias, a valerse por sí mismos y vivir de manera segura.

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