APOYAR AL ESTUDIANTE CON DISCAPACIDAD VISUAL

APOYAR AL ESTUDIANTE CON DISCAPACIDAD VISUAL

Se estima que alrededor de 25.000 niños y jóvenes tienen una discapacidad visual que requiere apoyo educativo especializado. De estos, más del 60 por ciento están educados en escuelas regulares donde sus necesidades pueden no ser tan fáciles de satisfacer. Hasta la mitad de los jóvenes con discapacidad visual también tienen discapacidades adicionales. Entonces, ¿cómo pueden las escuelas garantizar que los alumnos con discapacidad visual reciban el mejor apoyo?

Según varios informes y estudios, la discapacidad visual grave o la ceguera pueden retrasar sustancialmente el desarrollo y el aprendizaje en la primera infancia. Incluso una discapacidad visual moderada puede tener un impacto notable. Entonces, ¿cuáles son los problemas de aprendizaje que las escuelas deberían considerar?

Los principales efectos funcionales de la discapacidad visual incluyen la pérdida de la visión central o periférica, poca nitidez de la imagen, baja sensibilidad al contraste o adaptabilidad a la luz, y alteración del movimiento ocular o pérdida del color. Pero no todas las discapacidades visuales son iguales. La “revisión funcional” de una persona es un concepto clave aquí, refiriéndose a lo que se puede ver, en lugar de lo que no se puede ver.

Adoptar esta mentalidad permite a los educadores considerar cómo se puede maximizar el nivel de visión útil de un alumno. Es fundamental tener en cuenta las implicaciones prácticas para el alumno individual. Las distinciones en sus necesidades educativas tendrán un impacto directo en los enfoques de enseñanza y aprendizaje requeridos.

El estudiante con discapacidad visual

Los alumnos ciegos desde el punto de vista educativo tienen un nivel de visión que es insuficiente para aprender visualmente, por lo que dependen de sus otros sentidos. Distinguir entre aquellos que han tenido algo de visión pasada y aquellos que nunca han visto nada, puede influir en los conceptos visuales que pueden comprender.

Preguntas a considerar:

– ¿Cuánta vista, si es que tiene alguna, tiene el alumno y qué tan útil es?

– ¿Qué tan competente es el estudiante con Braille y las habilidades táctiles?

– ¿Qué experiencia de visión tiene el alumno, si tiene alguna?

– ¿Cuán competente es el estudiante para moverse por el aula de forma independiente?

El estudiante con discapacidad visual leve

Los alumnos con visión parcial todavía trabajan principalmente a través del medio visual y constituyen la mayoría de los alumnos con discapacidad visual. Sus necesidades varían considerablemente y muchos trabajan con impresión normal, lo que puede crear dificultades ya que se pueden subestimar sus necesidades.

Preguntas a considerar:

– ¿El nivel de visión del alumno es estable o variable y en qué condiciones?

– ¿Está restringido el campo de visión del alumno?

– ¿Qué tamaño/estilo de letra es cómodo para el estudiante?

– ¿Tiene el alumno preferencias particulares por el entorno de aprendizaje, en términos de, por ejemplo, iluminación o elección de asiento?

Impacto en el aprendizaje del estudiante con discapacidad visual

Stevie Wonder dijo: “El hecho de que un hombre carezca del uso de sus ojos no significa que carezca de visión”. Esta es una lección importante. Podemos inclinarnos subconscientemente a tener diferentes expectativas de rendimiento académico para los estudiantes con discapacidad visual, pero no existe una correlación directa entre la discapacidad visual y la inteligencia.

La mayoría de los estudiantes con discapacidad visual tienen el mismo rango de inteligencia y habilidades que sus compañeros videntes, solo que con barreras adicionales. Más de un tercio tendrá algunas necesidades adicionales que pueden afectar a su aprendizaje.

Por supuesto, las barreras adicionales pueden afectar una serie de áreas, como la velocidad de trabajo, las habilidades de comunicación (particularmente leer o escribir), la conciencia ambiental y espacial y la interacción social, con una capacidad reducida para reconocer el lenguaje corporal y las expresiones faciales. Como resultado, los estudiantes pueden sufrir una menor confianza en sí mismos, lo que puede tener un impacto negativo en el aprendizaje.

¿Qué se necesita para tener éxito?

La inclusión es clave para la educación exitosa de los estudiantes con discapacidad visual. Según el Centro de Estudios en Educación Inclusiva, la educación inclusiva significa que los jóvenes con discapacidad y sin discapacidad aprenden juntos en la oferta escolar ordinaria, con redes de apoyo apropiadas. Deben tener acceso a la misma información, al mismo tiempo y, si es posible, de la misma manera para participar y disfrutar de los entornos mayoritarios lo mejor que puedan, sean cuales sean sus necesidades.

Leoni Masterson, profesora especializada en discapacitados visuales en la escuela Linden Lodge (Inglaterra), explica: “Los alumnos con discapacidad visual enfrentan barreras para aprender. Si podemos derribar estas barreras a través de recursos táctiles, estamos promoviendo la inclusión. Pueden participar en actividades que no han podido hacer antes”.

En entornos convencionales, es importante aprovechar al máximo el apoyo de especialistas disponible. Muchos educadores convencionales no tendrán el conjunto de habilidades para enseñar áreas especializadas como Braille.

El papel del educador en el aprendizaje del estudiante con discapacidad visual

Los educadores también deben considerar qué pueden hacer para enriquecer el proceso de aprendizaje. El aprendizaje de los niños videntes se ve constantemente reforzado por elementos como los colores, las formas, las personas y los paisajes. Estos nos dan una gran cantidad de información subconscientemente. Los alumnos con discapacidad visual tienen oportunidades reducidas para el aprendizaje incidental, por lo que es importante incluir tanto aprendizaje multisensorial como sea posible en el aula, como el tacto o el olfato.

Considere también que los conceptos visuales y espaciales necesitan más explicación. Muchos estudiantes con discapacidad visual luchan con conceptos como más brillante o más oscuro, o saber qué objeto es más grande de un vistazo.

Consejos e ideas para el aula

El ambiente del salón de clases puede tener un impacto significativo en el éxito de la enseñanza y el aprendizaje. Además de tratar los problemas básicos de salud y seguridad, es importante considerar la naturaleza sensorial de la habitación. Es posible que su escuela haya tenido una auditoría realizada por un experto para sugerir mejoras, pero aquí hay algunas preguntas para considerar para su aula:

– ¿El espacio está despejado y ordenado para permitir un movimiento más fácil?

– ¿Los recursos de uso frecuente se mantienen en el mismo lugar accesible y están etiquetados?

– ¿El nivel de iluminación es adecuado para el alumno?

– ¿Están sentados los alumnos con discapacidad visual cerca de una fuente de energía si utilizan dispositivos TIC accesibles?

– ¿Utiliza objetos reales para apoyar su enseñanza?

– ¿Ha dejado suficiente espacio para almacenar y utilizar cualquier equipo especial o recursos de letra grande?

Recursos accesibles

Jennifer Williamson, técnica de recursos de la escuela Joseph Clarke, destaca la importancia de los recursos accesibles: “Para los estudiantes que tienen discapacidad visual, es muy importante fortalecer su aprendizaje; por lo tanto, los materiales de aprendizaje deben ser lo suficientemente interesantes como para atraerlos”.

Considere la cuestión del tiempo tanto para el personal como para los estudiantes. Los estudiantes con discapacidad visual a menudo necesitarán más tiempo para procesar la información y completar las tareas, por lo que usar los formatos más simples puede ayudarlos. Asegúrese de que usted y el personal de apoyo tengan tiempo para modificar los materiales para incluir, por ejemplo, letras más grandes o colores más llamativos. Proporcionar tanto una copia impresa como una digital puede ser útil, ya que el estudiante puede adaptarla, si es necesario.

Si no tiene tiempo para modificar elementos, busque versiones creadas previamente. Una amplia gama de materiales Braille, recursos audiovisuales e imágenes y diagramas táctiles está disponible de varios proveedores educativos.

Papel de la tecnología accesible

La tecnología accesible tiene un enorme potencial para apoyar a los estudiantes con discapacidad visual en diferentes edades y habilidades. La tecnología de asistencia, como los dispositivos audiovisuales o el software, permite a los estudiantes trabajar a su propio ritmo y, con la capacitación adecuada, a menudo de forma independiente.

Sin embargo, la tecnología no es una varita mágica. Para tener éxito, requiere el dispositivo, la formación y el tiempo adecuados. Cuando esto se logra, los estudiantes pueden tomar el control de parte de su viaje de aprendizaje, mejorando no solo su progreso académico, sino también su confianza en sí mismos en el aprendizaje y la vida en general.

Si podemos metafóricamente abrir los ojos a las necesidades específicas de los estudiantes con discapacidad visual y tomarnos el tiempo para reconocer el impacto que tienen en su aprendizaje e integración social, podemos dar los primeros pasos para hacer de la educación un proceso inclusivo.

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